Detràs De Todo Exito, Hay Una Decisiòn Valiente

Imagine un hombre, de unos 35 años, casado y con dos hijos. Trabaja como transportista durante 12 o 18 horas al dìa, depende de las exigencias de cada encargo. El resto de horas las utiliza para dormir, con lo cual, se pierde la mayor parte de cosas interesantes e importantes que suceden en su vida. Las anècdotas de sus hijos, las quedadas con los amigos, las excursiones, las cenas romànticas, las fiestas, … se pierde casi todo lo que merece la pena. Imagino que no le resulta nueva esta historia y que conoce a màs de una persona en esta situaciòn.

¿Le parece una vida interesante?

¿cree que vivir asì es vivir con plenitud?

¿cree que no hay alternativas a esta situaciòn?

Pues bien. Ese hombre era yo. Era yo quièn trabajaba màs de doce horas cada dìa, volvìa a casa destrozado y no tenìa fuerzas sino para dormir. Era yo quièn no jugaba con sus hijos, quièn no veìa a sus amigos y quièn no se acordaba jamàs de sonreìr.

Sin embargo hay algo que me ha acompañado durante todos los años en los que he vivido de este modo: la certeza de que esa situaciòn era temporal, no era mi vida.

No querìa trabajar para otra persona, querìa ser mi propio jefe y querìa recuperar el control de mi vida. Asì que cuando se presentò la oportunidad, con mi hermano, de poder iniciar mi propio negocio, no lo pensè dos veces y “me lancè” y es textual.

Una Decisiòn Importante

De un dìa para otro dejè mi trabajo, me despedì de mi jefe sin dar explicaciones y le dì la espalda. Usted no puede ni imaginar el miedo que sentìa mientras abandonaba por ùltima vez el que habìa sido durante los ùltimos años mi lugar de trabajo. Miedo e inseguridad que hacìan temblar mis piernas al pensar en mi familia, mi hipòteca y mi responsabilidad como padre y como marido.

Sin embargo, al mismo tiempo me sentìa liberado y decidido por lo que acaba de hacer. La motivaciòn por emprender un nuevo camino hacia mi libertad financiera y hacia la que querìa que fuese mi vida me llenaban de energìa.

Lleguè a mi casa y hablè con mi familia. ¿Quiere saber còmo reaccionaron o puede imaginarlo?

Ninguno de ellos me mostrò su apoyo, me calificaron de “loco” e “irresponsable”. Hasta le pusieron una fecha a mi fracaso.

Sin embargo, nada ni nadie consiguiò frenarme. Enfoquè toda mi motivaciòn y mi empeño en mi nuevo negocio y en poco tiempo conseguimos resultados increìbles. Èstos me empujaban a seguir trabajando por el proyecto, a aprender y a superarme a mì mismo.

Si hubiese escuchado a los que me llamaban irresponsable, hoy seguirìa trabajando 12 horas como transportista y mi vida serìa gris como un dìa nublado, sin sentido, sin emociones y sin crecimiento.

Si quiere conseguir algo, tiene que luchar con todas sus fuerzas hasta que lo consiga. No hay alternativa, no hay vuelta atràs y no hay posibilidad de rendirse. O lo consigue o lo consigue. Ese es mi lema y es el que les quiero transmitir a mis hijos. A los que apoyarè cuando tomen cualquier decisiòn en busca de realizar sus sueños.

Los que apostaron por mi fracaso siguen estando en el mismo punto en el que estaban entonces. Sinceramente, no creo que sean un ejemplo de personas existosas. Jùzguelo usted mismo. 

 

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Co-fundador de WebMarketingEmprendedores.com, administrador de Fin Arn srl y responsable de marketing financiero. Experto en PPC, Google Adwords y Analisis de Mercado Forex. Una de mis metas en la vida es compartir objetivos con las personas que me rodean para alcanzar mejores resultados. Estoy convencido de que un mundo mejor es posible y quiero aportar mi parte para su construcciòn. Espero e intento que mi aportaciòn en aquellas personas que comparten momentos conmigo, sea positiva. De lo contrario, ¿què sentido tiene?

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