Deje su Mochila y Siga su Camino

Una vez conocì a un hombre, se cruzò en mi camino por casualidad y por razones que no sabrìa explicarle, conectamos enseguida. Hablamos durante horas haciendo un alto en nuestros respectivos caminos, el hombre era un verdadero caminante, era un “conseguidor de metas” incansable. Cada objetivo que se ponìa en la vida era suyo, caminaba y caminaba hasta obtener el resultado deseado. Esto se veìa en su caràcter y en su forma de hablar: todo lo que decìa emanaba entusiasmo, parecìa ser la cosa màs linda del mundo, o el proyecto màs increìble que jamàs un hombre pudiese conseguir.

Tanto me gustò aquel hombre que decidì caminar junto a èl durante algunos kilòmetros, sin que esto entorpeciese mi trayecto. Pocos metros despuès de ponernos en marcha, el hombre se parò, se agachò y recogiò una piedra. Despuès abriò su mochila y depositò la piedra en el interior. A mì no me pareciò ningùn elemento de valor, nisiquiera era una piedra particularmente bella, asì que sentì curiosidad:

-          Por què has recogido la piedra?

-          No lo sè, recojo todo lo que se cruza en mi camino, todo lo que lo entorpece lo recojo y lo llevo conmigo.  Siempre lo he hecho asì, durante toda mi vida.

Y asì era: el hombre me hizo ver el contenido de su mochila y me impresionò la cantidad de peso que se obligaba a sì mismo a transportar cada dìa, cada paso, cada objetivo.

No pude evitar preguntarme què serìa de la vida de aquel hombre si lograse desprenderse de su mochila, ¿no caminarìa mucho màs veloz? ¿su camino no serìa mucho màs ligero? ¿no alcanzarìa antes los resultados?

Estoy seguro de que usted, mientras leìa la historia, ha pensado que este hombre era estùpido y, en parte es cierto, sin embargo es sòlo una metàfora de lo que hacemos la mayor parte de las personas. Todos percorremos nuestros caminos con piedras inùtiles a nuestras espaldas.

Culpa y rencor

Las dos principales piedras con las que cargamos nuestra mochila, tanto usted como yo, son el sentimiento de culpa y el rencor: se trata de un peso realmente pesado, valga la redundancia, pero que ademàs, es inùtil en la mayor parte de las ocasiones, como inùtil era para aquel hombre caminar con una mochila llena de piedras en la espalda. Ni le alimentaban, ni le daban de beber, ni le guiaban, ni le hacìan compañia….sòlo hacìan que todo fuese màs difìcil.

Cuando usted trata de seguir adelante cargando con las ofensas y agravios que otros le han hecho o con el sentimiento de culpa por sus propios errores, se està entorpeciendo a sì mismo. Nada màs. Tiene que dejarlo atrás, y no cargar las pesadas piedras del rencor contra los demás o contra usted mismo. Si deja esa mochila y sigue caminando sin ella, su camino serà màs ligero y su paso serà màs seguro. ¿Està de acuerdo conmigo?

 

Còmo superar los sentimientos de culpa y rencor

Lo primero que usted tiene que entender para seguir adelante sin su pesada mochila, es que no son los hechos los que le hacen sufrir, sino el modo en que usted los interpreta y los percibe. Esto, por suerte, depende de su personalidad y de sus experiencias, depende del control que usted tiene sobre sus propias emociones.

Muchas veces, cuando se vive una experiencia negativa, no es posible una reconciliaciòn o una reparaciòn inmediata y la herida, por tanto, permanece abierta. Para cerrar esa herida hay que, primero perdonar (aunque sea a nosotros mismos) y despuès olvidar.

Atenciòn porque perdonar no significa borrar el daño, ni justificar a nadie o eximir de responsabilidad al ofensor. Tampoco es aceptar la situaciòn ni resignarse. Perdonar no es esperar que se encargue Dios o el tiempo en “poner a cada uno en su lugar”. No.

Perdonar es reconocer sus propios errores, liberarse de la culpa e intentar aprender de ellos. O lo que es lo mismo: aceptar lo que no puede cambiar, cambiar lo que se pueda y seguir hacia adelante sin remordimientos ni rencores. Dìgame que sentido tiene seguir pensando a un hecho pasado sobre el que no puede hacer nada, o seguir odiando a una persona con la que no tiene ningùn tipo de relaciòn o con la que no habla desde hace años.

Se lo dirè yo: no tiene ningùn sentido.

Y usted, ¿que lleva en su mochila? ¿Lleva piedras?

¿Què significan esas piedras, que valor tienen para usted?

¿Còmo cree que serìa su vida si pudiera no cargar con la mochila?

Usted es el ùnico que puede decidir si quiere caminar con mochila o sin ella. Si viaja lleno de sentimientos de culpa o rencor, podrìa no ser capaz de llegar a su destino, ¿es eso lo que quiere?

Si su respuesta es No, empiece a tirar sus piedras, una a una si le parece màs fàcil, quìtese peso de encima y aprenda a ser feliz.

Recuerde que la culpa o el odio hacia otras personas no son productivos, no le sirven de nada, al contrario, le impediràn vivir su vida con plenitud. Asì que como hemos dicho, cambie lo que està en su mano y acepte aquello sobre lo que no tiene ningùn control. De este modo podrà seguir adelante sin pesos que le aten permanentemente a su pasado.

 

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Staff de www.WebMarketingEmprendedores.com ; Periodista y Master en Relaciones Internacionales. Amante del marketing on line, el mundo de la comunicaciòn y las estrategias para conseguir la propia libertad financiera. Creo en el potencial de todas las personas para superarse a sì mismas a travès de estrategias como la PNL, la Ley de la Atracción y otras técnicas de pensamiento positivo.

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